Hola!
Muchos de vosotros me preguntáis, ¿porque siempre hablo bien de las tiendas online donde compro y nunca digo nada malo? Os aseguro, que os cuento siempre la verdad, ¿qué gano mintiéndoos?.
Pero si que es cierto que siempre os cuento mis buenas experiencias y nunca las malas que también las hay, os lo aseguro. Por eso hoy, quiero compartir mi mala experiencia en un restaurante de la franquicia La Tagliatella y la pésima solución que la franquicia me ha dado. Muchos sabéis que me encanta la comida italiana y que esta era uno de mis restaurantes favoritos, hasta ahora.
El sábado día 17 de septiembre, acudí a un restaurante de la franquicia y antes de pedir les
informe de que disponía de un cupón de descuento por pertenecer al club Amici. Nos sirvieron las bebidas y el pan de
la casa.
Cuando fuimos a pedir los platos le indiqué a la camarera que nos atendió
el código que me habían mandado por pertenecer al club Amici (no porque me lo
pidiese ella, sino porque raro se me hacía que no me lo pidiese, ya que por
anteriores ocasiones sé que hay entregarlo antes de solicitar el menú), y sus
palabras textuales fueron; “¡lo siento pero justo hoy no nos funciona el
sistema!”.
Ante eso, pedimos hablar con el encargado, quién nos dijo las mismas palabras que la camarera, a lo que le
respondimos preguntándole si el sistema tampoco les funcionase para cobrarnos,
¿qué harían?. Su respuesta fue, “lo siento, no sé qué hacer”.
Yo me pregunto, sí el sistema tampoco le funcionase para cobrar, ¿todos los
clientes cenarían gratis esa noche?. En mi opinión, resulta incomprensible que nadie pudiera facilitarnos una solución en su momento y amargarnos así la velada. Entiendo que el responsable del local en el que estuvimos debería tener la capacidad de tomar decisiones, como la de poder decidir aceptar el cupón en ese momento, aunque el sistema no funcionase y cuadrarlo mas tarde, cuando volviese a funcionar; ya que de haber sido así, no hubiesen perdido el servicio.
Finalmente viendo el percal, optamos por pedir la cuenta y pagar el pan y las botellas de agua (casi 10 € tres botellas pequeñas y una ración pequeña también de pan) e irnos y cenar en un sitio dónde nos sentáramos más a gusto y mejor tratados.
Quería pensar que esto es un hecho aislado en Tagliatella y que no suele ser lo
habitual, pero la verdad al escribir a las oficinas de La Tagliatella y como solución solamente me satisfangan devolviendo el importe de las tres botella de agua y una ración de pan, no hace que
el mal rato que pasé se disipe.
¿No os parece triste? Creo que podían, viendo que soy un cliente habitual, decir pues le invitamos a una cena o algo, pero no.








